Mi padre sale con una chica de mi edad. Cap. 21, 180 Grados.

El desayuno que me sirve Davidson está casi tan bueno como él, y no puedo evitar tararear y bailar mientras lo disfruto.

–Me alegro que te haya gustado –comenta con una sonrisa sensual.

–¿Puedo hacerte una pregunta?

–Claro, adelante.

–¿Qué hacías en Prostitutos de Amor si no trabajas ahí?

–Mmmmmmm…. Bueno –titubea antes de responder.

–Es que es extraño, ahí solo van mujeres y pensé que todos los hombres que habían eran empleados.

–Quería un encuentro casual, de una noche. Y como todas las mujeres que van ahí lo hacen con ese fin, pensé que sería mucho más sencillo.

–¡Y sí que lo conseguiste! –le respondo pícaramente.

–Es algo nuevo para mí, sabes. Siempre he sido hombre de una sola mujer.

–¿Y qué te hizo cambiar? –Baja la cabeza y siento que se hace vulnerable.

–Me di cuenta de que no vale la pena. De que ser bueno, fiel, romántico y enamorarse no sirve de nada, las mujeres siempre van a querer estar con el hombre que las maltrata o no les da tal importancia.

–Pues sí, en eso estoy de acuerdo contigo. El amor nos vuelve vulnerables y no vale la pena amar tanto, nadie agradece.

–¿Y tú por qué estabas ahí Gabriela?

–No sé, al principio no sabía que se trataba de un prostíbulo. Pensé que era un bar como cualquier otro, pero tengo que aceptar que me gustó el trato que me dió aquel empleado, y por eso regresé. A veces necesito olvidarme de todo, y regreso allí.

–¿Y además de ir allí, qué más haces?

–Estudio y trabajo en arquitectura, ¿y tú?

–Soy ingeniero.

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Espero no ser una razón más de tus tristezas; prefiero ser un error sin importancia, de esos que se hacen con lápiz y se borran con goma.

Una Decisión Inusual

Pareja mirándose a los ojos

Lo decidí un día, luego de pasarme una vida controlándome y de estar a punto de estallar otras tantas; tenía ganas de saciar mi curiosidad y él me gustaba. Sin embargo debía confesar que el temor me carcomía el alma.

Él era uno de esos amigos nuevos, lo suficientemente cercano como para tolerar su tacto; lo suficientemente lejano como para resistir que nuestra amistad se rompiera. Y me gustaba por dentro y por fuera, pero no como me gustan los hombres para una relación, me gustaba como amigo, sin embargo mi ojo de mujer tenía que aceptar que era lindo.

Cuando se lo propuse, escupió todo su café.

–¿Estás segura?

–Lo estoy –se le iluminan los ojos como niño con juguete nuevo.

Yo soy virgen, y quiero… dejar de preguntarme cómo se siente. No tengo novio –yo no tengo suerte con los hombres, ni siquiera puedo decir que tuve alguno.

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Llorar es mi forma de decirte: «no sé que voy a hacer sin ti».

Adiós 2018, Bienvenido 2019.

Viendo como el 2019 releva al 2017 en un cálido apretón de manos. Viene con una sonrisa radiante, y en su maleta ha conservado los recuerdos más significativos del 2018.

El Año Viejo se despide con una sonrisa nostálgica pero cariñosa, nos mira por última vez, agita una mano en el aire y luego se va. Sus cabellos plateados resaltan en el resto de pelo negro y yo no paro de preguntarme: ¿cómo puede un año envejecer tan pronto? Creo que la respuesta está en qué tan intensamente has decidido vivir cada instante que te ofrece.

Espero que tu 2019 parta con un bastón de mano y una sonrisa arrugada de recuerdos. ¡Feliz 2019!

Que no me extrañes me hace feliz porque significa que no sufres por mí, pero me da tristeza porque quiere decir que no me quisiste.

Me encuentro sonriendo con lágrimas en los ojos.

Las Oportunidades son Calvas.

Hoy mis compañeras de trabajo y yo platicábamos sobre los beneficios de vivir en ciertos países, donde se gana muy bien, donde se valora al universitario, donde no hay que matarse estudiando y luego trabajando para ni siquiera lograr llegar a fin de mes. Y también platicábamos de las empresas que valoran a su personal en este país, que hay unas cuentas, pero que a mí personalmente no me ha tocado la suerte de pertenecer. Y que sí, que es bien difícil, porque te exigen estudios y experiencia, y tú a ellos no les puedes exigir un salario justo ni un seguro médico que se mantenga al día. Que sí, que el mundo es injusto, que los ricos cada vez se hacen más ricos a costa del trabajo de los pobres, y de los acomodados que no tienen la suficiente fuerza de voluntad para salir de su zona de confort y arriesgarse a mucho. Pero de igual forma, aunque lo hicieran sigue siendo difícil, muy pero muy difícil.

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El Chico de Camino a mi trabajo

El chico de camino a mi trabajo es alto, flaco y de ojos claros. Y cuando se atraviesa por mi paso su química se entrelaza con la mía.

El chico de camino a mi trabajo es… alguien en quien no me hubiese fijado, de no ser por esos ojos tiernos que parecen adherirse a mi piel o por esa química que subyace del aire que nos rodea cuando coincidimos.

Al chico de camino a mi trabajo no le soy indiferente, lo sé; porque nuestros ojos se han encontrado jugando a las escondidas más de una vez. Porque sus movimientos son iguales que los míos; intentando ser discretos, pero siempre los descubren infraganti.

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Mujer, tú eres la culpable.

Tú mujer, eres la culpable de que los hombres no sirvan. Tú  que rechazaste infinidad de  chicos tiernos, detallistas y cariñosos, y elegiste a ese chico rudo que maltrataba tu corazón. A ese que es demasiado macho como para mostrar sus sentimientos en público. Tú  que criticas al enamorado de tu mejor amiga, argumentando que es demasiado «palomo» y te burlas de ella en su cara influenciándola para que elija al de mente más «ágil».

Tú que crías te a tus hijos varones con más privilegios que a sus hermanas por el simple hecho de haber nacido con testículos.

Tú  que pronuncias frases como: los hombres no friegan, no lloran, no sienten.

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Mi madre me cambió por otra. Cap. 20. 180 Grados.

pareja tirada en el suelo

–Estoy tan acostumbrado a alcanzar todo que no se me ocurrió que tú no podrías.

–Si me hubieses dado un par de minutos lo habría hecho, aunque fuese con una silla. Lo hago todo el tiempo en mi casa –sonríe tímidamente y coloca los platos en el desayunador. Tengo que aceptar que esta escena me encanta y podría acostumbrarme mucho a ella, además la comida está deliciosa.

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Tema por Anders NorénSubir ↑