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Ya siento que te quiero, y siento también que estoy a punto de cometer un grave error, porque tan pronto como termines de leer esta carta te habré perdido para siempre. Pasaré a ser poco menos que una desconocida; te olvidarás de mi nombre y nunca más volveré a saber de ti. Será otra quien disfrute de tu dulce compañía, de tus chistes, besos y largas conversaciones pre-sueño.

Soy una desdichada, que a pesar de presentir desde un principio que tú no eras para mí, o que yo no era para ti -aunque al final da igual-, no se pudo resistir a tu gran interés en mí. Que no supo decirte desde un principio que NO, que no perdieras tu tiempo conmigo, que yo NO quería nada serio contigo, que en verdad no te quería a ti, que lo que quería era recibir ese amor que tú me dabas, el que nunca recibí y siempre quise. Pero ahora sacaré el valor que me faltó al principio, no sé dónde está, pero busco en lo profundo de mi ser y lo encuentro.

Renuncio a seguir recibiendo de ti lo que jamás podré retribuirte. Renuncio a jugar con tus sentimientos. Renuncio a contribuir a que te hagas ilusiones, a que pierdas tu tiempo conmigo. Renuncio a ti y a todos tus seguidores; esos que intentarán robarse mi corazón y que no podrán hacerlo porque el mismo está guardado para una sola persona en este inmenso mundo.

Perdón, perdón, perdón. Sé que soy patética. Quizás la mujer más patética con la que jamás te vayas a topar en tu vida, y lo sería aún más si cual chiquilla caprichosa me decidiera a fingirte amor, me dispusiera a jugar con tu corazón cual masilla. Así que eres libres de mí, aléjate de mi amor, amor que nunca nació. Encuéntrala a ella, la que te espera, la verdadera. Ella que sabrá valorar tu corazón, ella que no pretenderá llenar un vacío porque ya está llena. Ella que es igual de madura que tú, que busca lo mismo que tú buscas. ELLA, con la cual tu mundo se detendrá, la que no te abandonará jamás, la mujer que tú te mereces. Ve. Corre. Sal en busca de ella. Ve y excava en busca de aquella preciosa joya, porque esa no soy yo.

PD: No le hagas caso a mis lágrimas.