2. Portada-Redes

Se vieron por primera vez en aquel lugar. Él se sintió fuertemente atraído hacia ella, así que la siguió, y justo cuando iba a sonar esa melodía que jamás desaparecería de sus mentes la tomó de la mano y la atrajo hacia sí antes de que ella pudiese impedírselo. Sus ojos se conectaron al instante. Ella sintió chispas por doquier; él una felicidad indescriptible.

El baile duró una eternidad, porque el tiempo se detuvo en aquella complicidad de miradas. Pero tan pronto como sonó la última nota musical, ella se desvaneció entre la multitud, cual rocío en un día de verano. Él la buscó por doquier pero no la encontró. Ella no estaba dispuesta a jugar a los enamorados, a volver a perder. Él nunca olvidó aquel baile. Ella tampoco. Ambos se preguntan que hubiese sucedido si no se hubiese marchado. Si no me hubiese marchado.