Un día el deseo que siempre pides para tu cumpleaños será real.

Un día la bendición que tanto anhelas se encarnará, te mirará, compartirá tu vida e incluso en ocasiones te hará enojar.

Un día se te va a olvidar la razón por la que la querías tanto, y te empezarás a quejar. Ese día sustituirás un anhelo tras otro, creyendo que el nuevo si te va a completar.

Un día, después de muchas velitas apagadas entenderás que nada te puede hacer feliz si tú no te lo permites. Ese día entenderás que no es lo que tienes, sino lo que agradeces lo que tiene el verdadero poder de hacerte dichoso.

Un día te hará falta recordar que estás frente a la bendición que tanto pediste, para que de corazón puedas ser agradecido. Para que de corazón lo puedas seguir queriendo con el lado negativo que hoy le ves.

Un día te darás cuenta de que lo que estás viviendo es Un Sueño hecho Realidad. Y ese día por favor prométeme que te lo vas a disfrutar.