A los seres humanos nos gusta ponerle cara a todo; desde el representante de servicio al cliente que nos asiste al otro lado del teléfono, hasta al amigo de un amigo que tantas veces hemos escuchado mencionar; es como si nuestra mente diera error cuando no lo hacemos y para nuestra sorpresa NUNCA la cara que nos imaginamos es la misma que algún día conocemos.

No sé cómo me imaginabas, pero estoy segura de que no fue así (emoji con dedito señalando hacia arriba). Soy la cara detrás de este blog, la chica con complejo de poeta y quien a veces desaparece por meses pero siempre vuelves a tener noticias suyas.

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